Los poetas románticos se iban a la noche a morir de amor y de furia. Darky Nea se quedó ahí. Con la disciplina de un percusionista, la mente de un académico y las manos de un productor e ingeniero de mezcla y mastering, esculpe la oscuridad hasta volverla sonido. Su música no obedece a ninguna época ni a ningún molde: se mezcla con lo que sea necesario para sonar tan crudo como se siente.