Letras cotidianas que exploran el amor, el desamor, las ganas de renunciar al trabajo y dejarlo todo para dedicarme a sembrar marihuana para seguir haciendo música. Una mezcla de psicodelia, indie, surf, jazz, soul y rap, sin barreras ni necesidad de encajar en un género. Música que se mueve libremente entre sonidos, estilos y emociones, donde la única constante es la introspección.